|
México.- Los consumidores resultarían perjudicados si México inicia una “guerra comercial” con Argentina, tras la decisión unilateral del país sudamericano de suspender el Acuerdo de Complementación Económica (ACE) 55 en materia automotriz, señaló el Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. (Imco).
El director general del organismo, Juan Pardinas Carpizo, recomendó al gobierno de México negociar acciones específicas con el de Argentina sobre el ACE 55, pero sin aplicar medidas arancelarias a ese país, tras la decisión de suspender unilateralmente por tres años este tratado.
En su opinión, a México no le conviene una “guerra comercial” con Argentina, pues una de las ventajas de la apertura de la economía nacional es, por ejemplo, que los mexicanos pueden actualmente comprar un automóvil 30 por ciento más barato que en Brasil.
“Hay que aprovechar esas ventajas, y si hacemos medidas arancelarias, lo más probable es que acabemos perjudicando a los consumidores mexicanos, y esa es la bandera que hay que defender”.
No obstante, continuó en entrevista, el gobierno mexicano tiene que defender los intereses de la economía nacional y no permitir decisiones de países como Argentina, “que creen que el proteccionismo es la ruta”.
Estimó que la decisión de Argentina de suspender el ACE 55 es soberana pero paradójica, ya que ese país prefiere beneficiar los intereses de sus productores de automóviles en vez de a sus consumidores.
“Tenemos que lidiar con estas medidas proteccionistas de economías menos competitivas que la nuestra, es parte del contexto económico y político del mundo; así hay que lidiar, hay que tratar de negociar y preservar los espacios de competencia de mercado que hemos ganado”, planteó.
Señaló que aunque el país sudamericano no es uno de los mercados principales de la industria automotriz nacional, México debe negociar, pero también buscar otros horizontes comerciales en economías abiertas.
La decisión de Argentina demuestra que México tiene un sector automotriz altamente competitivo, que produce automóviles de buena calidad y a menor precio que en ese país o Brasil. “Están reaccionando con miedo a la eficiencia y productividad de la planta manufacturera mexicana”, señaló Pardinas Carpizo.
Negó que la defensa comercial de la industria automotriz que están haciendo las autoridades mexicanas ponga en riesgo las inversiones ya anunciadas en este sector.
Al contrario, dijo el presidente del Imco, México demuestra que está generando incomodidad en sus competidores internacionales, ya que el precio y la calidad de los productos que vende son más competitivos.
“Esa es la señal que estamos mandando al mundo, entonces las economías abiertas que quieren ayudar a los consumidores, que quieren coches más baratos y de buena calidad, deben estar volteando a México en lugar de ver a Brasil y Argentina”, destacó.
|