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Mexicanos sin acento

El sino del escorpión ¦ Por Alejandro de la Garza

 

Entre las vigas del techo, el alacrán meditaba sobre la aserción budista: “Ojalá vivas tiempos interesantes”. Y en efecto, acaso también se podría agregar ese calificativo a nuestros tiempos terribles de violencia incontenible. No obstante, el escorpión deja por un momento de lado los grandes problemas nacionales y centra su inoculación semanal en un asunto propiamente ortográfico: ¿Por qué los mexicanos no usamos el acento? “Sí lo usamos”, le responderán al artrópodo quienes acostumbran el uso apropiado de este signo ortográfico y, además, le preguntarán de dónde saca la peregrina idea de “mexicanos sin acento”.

El atraso educativo y la mala calidad de la educación persistente en el país —según el Programa Internacional de Evaluación de Alumnos (pisa) de la ocde—, serían las razones obvias de la mala ortografía nacional. Pero vayamos un poco más allá y leamos el nombre en nuestras actas de nacimiento: está escrito con mayúsculas y sin acento. Ahora hagamos lo propio con nuestras credenciales del ife y nuestros pasaportes: el nombre en mayúsculas y sin acento.

Poco después, insiste el rastrero, consultemos los letreros de las calles de la ciudad: todos en mayúsculas y sin acento, así como las indicaciones de tránsito y vialidad. Ya en el Metro y en el Metrobús, el alacrán confirma lo sabido: los letreros de las estaciones no están acentuados.

Durante años se consideró justificado no usar el acento por razones técnicas, pues “la composición tipográfica antigua no contaba con mayúsculas acentuadas”, dice Paulina Chavira en un artículo en The New York Times en español, donde cita los manuales de nuestro idioma para insistir: “En la actualidad, el empleo de mayúsculas no exime de poner la tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación gráfica”. Las actas de nacimiento —documento madre de trámites y registros—, hoy ya pueden ser corregidas para añadirles acentos, nos informa también Chavira.

Curiosamente, la autora destaca lo anterior luego de lamentar la falta de acentos en los nombres de los jugadores de la selección mexicana de futbol, en contraste con los de otros países donde los uniformes sí ostentan tildes.

De vuelta a su nido en lo alto del muro, el alacrán, beisbolero de cepa, trae a colación la campaña de los peloteros latinos #PonleAcento, donde exigieron su nombre correcto en los uniformes de las Ligas Mayores, como nos recuerda Chavira. ¿A los mexicanos nos importa el acento?

 
 
 

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fecha 15 de julio de 2017 00:22
ultima modificacion Ultima modificación: 21:08
autor Por: Alejandro de la Garza @Aladelagarza
 
 
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