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Pobreza y desigualdad, asesinos invisibles

Héctor Badillo

 

Hay un asesino suelto que no sabe de fronteras y que genera más muertes que una condición peligrosa como la obesidad, una enfermedad como la diabetes o una adicción como el alcoholismo. Está entre nosotros, lo vemos todos los días en las calles y, sin embargo, su paso devastador no ha sido reconocido por los gobiernos ni por los organismos de salud mundial como un enemigo a combatir a pesar de ser de los principales factores que acortan la vida de millones de personas a lo largo y ancho del planeta, la desigualdad.

Un reciente estudio realizado por 30 expertos de distintas universidades y publicado en la revista británica The Lancet demuestra que la pobreza y la desigualdad social acorta la vida de las personas más que otros factores que la Organización Mundial de la Salud tiene contemplados dentro de la lista de problemas que afectan la salud pública.

Los especialistas, que realizaron el estudio con una macro muestra de 1.7 millones de personas, critican abiertamente a la OMS por no incluir a la desigualdad social a su programa de factores que se pueden modificar para reducir la mortalidad de los ciudadanos. Los resultados son concretos y preocupantes, el nivel socioeconómico impacta en la salud de los humanos tanto o más que el tabaquismo o la obesidad.

Si tomamos en cuenta que vivimos en un mundo en el que más de la mitad de la población mundial vive en la pobreza y en el que la riqueza se concentra en un apabullante 10% de la población total, podemos entender que tan grave es el problema.

Lo más preocupante es que la pobreza se ve como algo normal dentro de las sociedades y se piensa que no hay forma de acortar la desigualdad social, pero los gobiernos deben mirar hacia abajo para combatir este monstruo que se expande en todo el mundo por medio de programas de concientización, políticas de desarrollo y programas para mejorar la educación de los ciudadanos.

No se pueden levantar muros para dar la espalda a una realidad visible, hay que atacar el problema de raíz para que otros problemas como la migración masiva se reduzcan brindado oportunidades para vivir.




 
 
 
 
fecha 6 de febrero de 2017 01:04
ultima modificacion Ultima modificación: 22:55
autor Por: Héctor Badillo
 
 
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