Diario La Razón
Miércoles 26 de Abril | 6:23 pm
Facebook Twitter RSS Youtube
 
 
Raudel Ávila Raudel Ávila
 
Raudel Ávila
 
Turquía

Raudel Ávila

 

Ambrose Bierce escribió en su Diccionario del Diablo una definición del referéndum. “Manifestación de la sumisión humana que sujeta al voto popular una iniciativa de ley incomprensible con el fin de registrar la ignorancia de la población en temas políticos.” El mundo ya comprobó la vigencia de las palabras del escritor estadounidense el año pasado con el Brexit y el referéndum que dijo No al proceso de paz en Colombia. El domingo pasado Turquía se las arregló para destruir lo que quedaba de su democracia y los contrapesos de su sistema político en 24 horas mediante un plebiscito.

Hace tres semanas, Der Spiegel, el semanario más influyente de Alemania y referente del profesionalismo periodístico, publicó una extensa entrevista con Bruno Kahl, director del BND (Servicio de Inteligencia Alemán). Kahl explicó que el intento de golpe de Estado del clérigo Fethullah Gülen en Turquía el año pasado, sirvió de pretexto al presidente Erdogan para intensificar las purgas y la persecución de opositores a su gobierno. Desde entonces, 130 mil servidores públicos han sido despedidos, acusados de ser parte de una conspiración mafiosa (“un complot” dice Erdogan) contra el pueblo. 45 mil ciudadanos fueron encarcelados. El gobierno ya empezó a encarcelar a las mujeres y hombres de negocios por manifestar posiciones disidentes. Los mismos inversionistas que al principio apoyaron a Erdogan para impulsar el relanzamiento económico del país, hoy son víctimas de su intolerancia a la crítica.

Al principio del gobierno de Erdogan, el crecimiento económico en Turquía era del 6% anual, ahora su delirio de persecución y su violenta paranoia ahuyentaron a los inversionistas nacionales y extranjeros. Erdogan ha confiscado los activos de 800 compañías. El desempleo acaba de llegar al 13%, su nivel más alto en siete años. El ingreso de divisas al país por turismo extranjero también se descalabró de 30 mil millones de dólares a 22 mil millones. La gente tiene miedo de visitar un estado policiaco. Mientras, Erdogan presume que el pueblo se emancipó de sus opresores. La realidad, dice Der Spiegel, es que el país se encuentra al borde del colapso económico.

En esa coyuntura se produjo el referéndum del domingo, en cuya campaña, el gobierno le prohibió a la oposición el acceso a los medios de comunicación. El resultado de la votación le quita facultades al poder legislativo para concentrarlas en el ejecutivo. El legislativo ya no tendrá voz ni voto en el presupuesto nacional ni podrá llamar a comparecencia a los miembros del gobierno. Erdogan convertido en dictador. El mundo entero elogió al brillante politólogo Giovanni Sartori cuando murió. Nadie quiso recordar que calificaba toda forma de referéndum y de plebiscito como demagogia y “naufragio democrático.”

espaciolarazon3@gmail.com
Twitter:
@avila_raudel




 
 
 
 
fecha 21 de abril de 2017 01:59
ultima modificacion Ultima modificación: 22:16
autor Por: Raudel Ávila
 
 
Todo sobre este tema
Noticias relacionadas
 
Noticias relacionadas Noticias relacionadas
Notas Relacionadas Israel y el desarrollo tecnológico 02:46
Notas Relacionadas España en el corazón 01:26
Notas Relacionadas El cumpleaños de la Unión Europea 00:27
Notas Relacionadas Londres 01:12
Notas Relacionadas India 01:34