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Para destruir una relación

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Algunas personas están convencidas de que son maravillosas y minimizan sus errores creyendo que no hay forma de dañar el amor excepcional que dan.

Piensan que los demás siempre son más defectuosos lo cual es fácil de demostrar: los agravios recibidos siempre son más que los cometidos. Es probable (si usted no está deprimido) que se acuerde con detalles de lo que le hicieron pero que sus fallas estén borrosas en la memoria.

La calidez, el cariño y la lealtad, son las características más importantes para consolidar una relación, por encima del estatus, la belleza, la pasión y otras cualidades externas.

Si para usted es mucho más importante la pasión, es posible que a la mitad del camino le fallen las fuerzas para seguir adelante. La pasión es algo que puede intercambiarse con varias parejas sobre todo en las etapas iniciales. La belleza (que dicen que también cansa) se termina con el paso del tiempo o nos acostumbramos a esos ojazos o a ese cuerpo fuerte que al principio nos ponía a temblar. Divertirse como prioridad para poder amar también es una trampa, porque el aburrimiento es parte de la vida. Que su pareja o su amigo no sean tan divertidos o ahora los encuentre menos simpáticos que en el pasado, es efecto de la costumbre.

Si usted quitara todo lo accidental, podría amar a su pareja y a sus amigos estrictamente por lo que son en esencia: por su calidez, por su cariño y por su lealtad.

Si fuera necesario simplificar el camino para destruir una relación, habría que alimentar el narcisismo, entendido como la incapacidad de amar. El narcisismo, en rango bajo, medio o alto, es el rasgo que con más certeza puede arruinar una buena relación. Es una disposición de la personalidad que tiende a la idealización del sí mismo, a verse bajo una luz resplandeciente, frente a un espejo donde luce impecable, convencido de que cualquiera podría desearle y por tanto, con tendencia a descuidar, devaluar y hasta volver invisible el amor que recibe. Los muy narcisistas están convencidos de que los aman porque son fantásticos y porque no merecen menos. No son propensos a la gratitud.

Sus estándares de calidad son muy altos y siempre imposibles de alcanzar. Los otros deben convertirse en lo que esperan o serán cambiados por una pareja “mejor”: más atractiva, divertida, con más recursos económicos, más inteligentes o más de cualquier otro rasgo.

Exija a la gente que ama que viva conforme a lo que usted considera deseable y no de acuerdo a lo que ellos consideran importante. Deje de lado la confianza y la lealtad. Enfóquese en lo superficial y no en lo importante. Jamás reconozca sus debilidades ni la corresponsabilidad en los problemas. Demande perfección y tendrá una pareja resentida, a la que finalmente podrá abandonar por alguien que gracias a la novedad, le parecerá superior.

*Vale Villa es psicoterapeuta sistémica y narrativa desde hace 15 años. Este es un espacio para la reflexión de la vida emocional y sus desafíos.

valevillag@gmail.com
Twitter:
@valevillag




 
 
 
 
fecha 1ro de mayo de 2017 00:15
ultima modificacion Ultima modificación: 22:07
autor Por: Vale Villa
 
 
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