Diario La Razón
Viernes 21 de Julio | 1:59 pm
Facebook Twitter RSS Youtube
 
 
Rodolfo Higareda Rodolfo Higareda
 
Rodolfo Higareda
 
Una clase olvidada

Rodolfo Higareda

 

Con base en estudios hechos por el Inegi, con un grado de complejidad muy alto debido a la cantidad de variables consideradas, se concluyó que en México el 42.4% de la población se ubica en la clase media.

Para determinar esto se tomaron en cuenta, entre otras cosas, características tales como el ingreso per cápita, el grado de instrucción, el tipo de trabajo (intelectual, manual calificado, o manual no calificado), el acceso formalizado a la propiedad, edad promedio del jefe del hogar, hogares encabezados por mujeres, y otras más que lograron identificar a este conglomerado.

Pero resulta que si uno escucha a candidatos de cualquier partido, ninguno presta atención a la clase media. En el Edomex por ejemplo, el puntero Alfredo del Mazo está mucho más preocupado por el salario rosa y la universidad rosa y todo lo que sea color de rosa, pero que atraiga el voto de la población más necesitada y vulnerable.

Josefina Vázquez Mota, al igual que Del Mazo, Delfina y Zepeda, ofrece seguridad y combate a la corrupción y otras cuestiones básicas y de cajón que siempre todos ofertan y pocos cumplen, pero con prácticamente ninguna innovación y sin prestar la más mínima atención a lo que este importante sector poblacional anhela.

El problema que tienen es que pasan demasiado tiempo en la grilla o en el mundo de los privilegios políticos. Y la verdad de las cosas es que el ser empático con la población no se adquiere en un cursillo con asesores colombianos. Con eso se nace, después se fortalece con las experiencias de la vida y se transmite en un discurso natural con propuestas de gobierno. A esos mexicanos de clase media les preocupa el poder pagar la universidad de los hijos, pero eso no es algo con lo que se identifiquen los políticos de hoy. Ellos tienen en la cabeza una sola idea, que es la de repartir dinero público a través de programas sociales cada vez más ocurrentes.

A esas familias, que ya tienen resuelto el problema alimenticio, sin duda les interesa su salud, pero esto no implica únicamente el comprometerse a mejorar la calidad de los servicios en el ISSSTE y en el IMSS. Ellos piden a gritos espacios deportivos y culturales, lugares limpios y seguros en donde se haga vida familiar y comunitaria.

Por supuesto que la clase media padece también la inseguridad, porque no solamente asaltan en el transporte público (que igualmente utiliza)sino que es víctima de la delincuencia en su casa y negocio. Sufre atracos en la vía pública, en el periférico o saliendo del banco, y le preocupa que sus hijos vuelvan sanos y salvos cuando salen a divertirse. Pero para este segmento no hay oferta, no hay botones de pánico ni nada que alivie sus temores y aliente su voto.

A esos mexicanos les preocupa su pensión y su retiro, les angustia el fenómeno de las adicciones y, de igual manera, aspiran a mejores sueldos y trabajos. Pero nadie está escuchando, nadie les está hablando.

Twitter: @RudyCoen




 
 
 
 
fecha 19 de mayo de 2017 00:49
ultima modificacion Ultima modificación: 22:02
autor Por: Rodolfo Higareda
 
 
Todo sobre este tema
Noticias relacionadas
 
Noticias relacionadas Noticias relacionadas
Notas Relacionadas Javidú ya vio la Luz 00:20
Notas Relacionadas Mejor máquina que cabús 00:38
Notas Relacionadas Simulación y elecciones 00:54
Notas Relacionadas La roca y la tormenta 01:00
Notas Relacionadas De Hamburgo a Caracas 00:22